Educación, año decisivo

El inicio de un nuevo calendario escolar, es obligatorio momento de reflexión. Sin embargo, esta introspección no debe limitarse a metas a corto plazo, como disminuir en este periodo la deserción escolar, el porcentaje de fracasos, entre otros indicadores puntuales, que, si bien son necesarios, no atienden la situación de raíz.

Por más de tres décadas, hemos puesto pausa el futuro de nuestra niñez y juventud, al no entregarle las herramientas cónsonas con las oportunidades que presenta el mercado. Es inconcebible que temas como emprendimiento, innovación, tecnología de punta y las novedades de algunas aplicaciones, llaman la atención ciudadana diariamente, mientras en nuestro país aún se debate sobre la modernización de materias y el mantenimiento de la infraestructura escolar. Más lamentable, es que continúe el rechazo a las mediciones de la calidad educativa y las evaluaciones que justifiquen los ajustes salariales que merecen quienes imparten clases a los próximos líderes del país.

Reiteramos que, siendo el 2017 el último año antes de que comience la efervescencia electoral, se agotan las posibilidades de emprender cambios trascendentales que permitan la atención del tema educativo con visión de Estado, liderada por un ente independiente y autónomo. De no aprovechar esta ventana, corremos el riesgo de volver al círculo vicioso donde se pone pausa a los proyectos hasta las próximas elecciones, e inicie una nueva administración que presenta nuevas propuestas y descarta los avances logrados por el gobierno anterior.

Por esta razón, hacemos un llamado enérgico a las autoridades, sector privado y académico, gremios magisteriales, directores y educadores, padres de familia, a concentrar nuestros esfuerzos en una meta: lograr que en 10 años estemos entre los primeros puestos de la región en materia educativa.

Jorge García Icaza
Presidente CCIAP