Apertura sin cortapisas

Jean-Pierre Leignadier
Jean-Pierre Leignadier, Presidente CCIAP 2020-2021

Durante los meses de pandemia a causa del Covid-19, la empresa privada panameña ha mostrado la comprensión que la sociedad esperaba ante una situación desconocida de sanidad pública a enfrentar y de alto riesgo para todos. Desde un primer momento se apoyaron las iniciativas de confinamiento del Ministerio de Salud, aún a sabiendas que ello representaba un sacrificio con efectos contundentes sobre la economía nacional.

Transcurrido los primeros meses de esta inédita crisis y los estragos causados por drásticas restricciones y la paralización de las actividades, se le planteó al Gobierno Nacional que asumiera el reto de balancear las medidas sanitarias con las políticas de apertura económica, que son necesarias para mantener los empleos, de los cuales depende la familia panameña para su sostenibilidad.

Ante esta premisa y considerando la definición de salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”, la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP) insiste en que la salud, el bienestar social y la economía son ejes fundamentales para atender con igual premura en esta crisis. Es, en sí, la forma correcta de garantizar, de modo sostenible, la reactivación laboral y económica, mientras cuidamos y protegemos a la población.

La parálisis en la economía, el cierre de empresas y la consecuente suspensión de contratos y despidos ocasionados por la cuarentena generalizada, han llevado a la población a volcarse cada vez más actividades informales, en las cuales se hace difícil el cumplimiento total de las medidas sanitarias. Recuperar las actividades formales permitirá un mayor control.

Los miembros de la CCIAP y el sector privado en general están listos para actuar cumpliendo con los protocolos de bioseguridad, y contribuyendo con la presentación de propuestas que conlleven a una reactivación económica ordenada y responsable. Ha llegado el momento de abrir con medidas razonables de precaución que cada empresario, cada trabajador, cada ciudadano tendrá que adoptar.

Esta apertura tiene que ser alejada de la maraña burocrática, la cual trae consigo actuaciones discrecionales que terminan generando arbitrariedades; y que lejos de facilitar la recuperación nacional, ponen más cortapisas a la reactivación empresarial – en especial a los pequeños y medianos empresarios – y por ende la reactivación laboral.

Luego de cinco meses, todos estamos llamados a conducirnos de forma responsable, apegándonos celosamente a las normas de bioseguridad y cada uno jugando su rol. La empresa privada está comprometida con ese esfuerzo.

Solo así podremos salir adelante. Panamá no puede permitirse la inacción a costa de la pérdida de sus ventajas más competitivas y los logros alcanzados como nación.

Jean-Pierre Leignadier
Presidente CCIAP