El agua como preocupación nacional

Camara-Opina
La Cámara Opina - Jorge Juan de la Guardia, Presidente CCIAP

Que un país rodeado por dos océanos y en el cual llueve la mayor parte del año afronte problemas de agua, solo puede hablar de la mala gestión que hacemos de este preciado recurso natural.  Es la realidad presente, mientras se nos advierte de los requerimientos apremiantes para garantizar el funcionamiento futuro de la estratégica fuente de ingresos que es el Canal de Panamá, al tiempo que el suministro de agua potable para la población debe pasar, necesariamente, por una transformación radical del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN). La Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá se hace eco de esta situación.

Síntoma evidente de lo que se vive es la necesidad cíclica de la vía interoceánica de ajustar el calado de navegación a su capacidad hídrica, ajuste que se mantiene como consecuencia del cambio climático y que se ve constatado – en los últimos seis meses- como el menor volumen de lluvias en la cuenca del Canal, según el registro de 100 años de precipitaciones.

Desde hace décadas se reconoce la necesidad de asegurar reservorios de agua tanto para la sostenibilidad operativa de nuestro principal activo como para suministrarla en forma potable a todos los panameños, condición indispensable para asegurarles calidad de vida, en términos de entrega y de cobertura geográfica. Este es un objetivo pendiente de cumplimiento por parte del Estado.

El país debe recordar las presiones que en su momento se atravesaron a la iniciativa de asegurar fuentes permanentes de suministro para la vía interoceánica, lo que en la práctica ha dilatado una respuesta de la que depende mucho el destino de Panamá.

Es de esperar que hayamos madurado lo suficiente como para comprender que no podemos demorar más para ver materializadas soluciones viables y prácticas que, además, garanticen plenamente los derechos de las comunidades por involucrar.

Por otra parte, el derroche irresponsable del líquido y la altísima morosidad por parte de los usuarios, junto con la ineficiencia administrativa del IDAAN, demandan una ejecución gerencial diferenciada por la calidad en la prestación de los servicios y la rentabilidad de la entidad. Lo cierto es que no se puede seguir experimentando con una entidad por completo desfasada de la dinámica del país y de la que imponen las exigencias de nuestro desarrollo.

Debe reconocerse que la trascendencia de esta materia llevó a la conformación del Comité de Alto Nivel de Seguridad Hídrica, el cual integran 15 instituciones gubernamentales, al tiempo que la supervisión del Plan de Seguridad Hídrica 2015-2050 esté a cargo del Consejo Nacional del Agua.

Nos encontramos en un momento trascendental. Confiamos que, si ya una vez logramos ponernos de acuerdo en el rumbo que le queríamos dar al Canal de Panamá en manos panameñas; esta vez, todos los sectores que conformamos el país podamos tomar decisiones acertadas, que garanticen el principal recurso natural de todos los panameños.

Jorge Juan de la Guardia
Presidente CCIAP