Un gran paso de Panamá como sociedad

Camara-Opina
La Cámara Opina - Jorge Juan de la Guardia, Presidente CCIAP

Los tiempos exigen ponernos a tono con las necesidades del medio ambiente, y es por esto que, como nación, hemos optado por la prohibición del uso de bolsas de plástico de polietileno. Ante tal realidad, la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá participó activamente en educar, informar y representar a los intereses de sus diferentes empresas miembros, que van desde supermercados y comercio al por menor hasta fabricantes de bolsas de diferentes materiales.

La polución generada mayormente por envases y bolsas de plástico se acumula hoy en prácticamente cualquier lugar, contaminando cauces hídricos y por extensión, a las especies acuáticas que las habitan y a las poblaciones que se alimentan de éstas. De hecho, la contaminación plástica desestabiliza el equilibro de los ecosistemas en océanos, ríos y toda corriente de agua alrededor del mundo, además de ser factor que profundiza la brecha de las desigualdades y las inequidades sociales.

Adoptada y puesta en vigencia, la nueva ley panameña precisa de una reglamentación que contribuya tanto a su instrumentación eficaz como a evitar impactos contrarios en distintos sectores productivos del país.

A efecto de facilitar la mayor viabilidad posible de dicha ley, nuestro gremio ha sostenido varias reuniones con directivos de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (ACODECO) y del Ministerio de Comercio e Industrias (MICI), determinándose que las normas por aplicar, más allá de la eliminación de bolsas de plástico en  establecimientos comerciales, requieren de una gradualidad adecuada en su ejecución para no causar daños colaterales al comercio y a la industria, al igual que decisiones acertadas en cuanto a los materiales que reemplazarán los empaques mencionados, ya que muchos de los sustitutos incluyen componentes nocivos como el polietileno.

Es usual que la introducción de medidas como ésta implique ajustes en aspectos que van desde la composición química de nuevos empaques y la programación de inventarios, hasta el costo de entregas a domicilio de los usuarios, pasando por la tasa de las sanciones a aplicarse por el no acatamiento o violación de la disposición pertinente, cuyo importe irá directamente al Tesoro Nacional y no a la ACODECO, la cual tiene como responsabilidad primaria fiscalizar su cumplimiento.

La Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, identificada plenamente con el espíritu y los objetivos de esta nueva ley, espera seguir contribuyendo al acercamiento de posiciones y criterios que faciliten su ejecución en beneficio de nuestro país.

Más allá de la complejidad que conlleve su implantación, se trata de uno de los pasos más importantes dados por Panamá como sociedad consciente de sus responsabilidades para con el planeta.

Jorge Juan de la Guardia
Presidente CCIAP