Control de Precios

El control de precios fue una promesa política del actual Presidente de la República, con la cual ofrecía a los votantes alcanzar un ahorro de US$58.00 en la canasta básica de alimentos, mediante el congelamiento de precios de 22 productos, de manera temporal y como “emergencia”

Como se observa en otros países, en Panamá esta iniciativa no soluciona los problemas para los que se ejecuta y no tiene cabida en un modelo económico de libre oferta y demanda como el nuestro. El control de precios prometía que no afectaría al consumidor ni al productor; sin embargo, está impactando a todos los sectores, especialmente al agropecuario, que ha perdido el estímulo para invertir y producir, generando escasez en productos de consumo como, por ejemplo, ñame, yuca, lentejas y tomate.

Este mecanismo atenta contra los principios de libre competencia, puesto que no solo congela el precio de un producto de una categoría, sino que controla el margen de todos los que están en la misma. Los supermercados presentan, sin necesidad de control, los precios más competitivos; en tanto que en las abarroterías y tiendas de conveniencia son más altos y en estos locales se refleja mayor escasez, demandando mayor fiscalización.

Los factores que incentivaron la puesta en marcha de esta medida se han modificado, como es el caso de los niveles de inflación, que en el pasado rondaban el 4.5%, disminuyendo drásticamente a 0.4% actualmente. Considerando este y otros factores, la oportunidad es propicia para reconsiderar y aliviar los efectos que ha tenido hasta la fecha este mecanismo.

Insistimos en que las autoridades deben considerar opciones distintas al control de precios, que incluyan estrategias de promoción de la producción nacional, fortalezcan la libertad económica de los empresarios, fomente la libre competencia en el mercado y aumente el bienestar de los consumidores.

Ing. Carlos G. Fernández

Presidente CCIAP