Culminada la cumbre corresponde atender los asuntos nacionales

La semana pasada nos vestimos de gala y mostramos al mundo nuestra única cara, la mejor, propia de una nación privilegiada geográfica, económica y políticamente. Sin duda alguna, este Istmo fue el escenario ideal para el encuentro de Jefes de Estado, empresarios, académicos, jóvenes y representantes de sociedad civil de más de 35 países.

Vimos con complacencia a un país volcado hacia un solo asunto, la VII Cumbre de las Américas, sus participantes y la relevancia de los consensos en los temas que se abordaron en los Foros paralelos en busca de la “Prosperidad con equidad”, tema que fue foco de este cónclave.

Culminada esta actividad, hacemos un llamado a las autoridades gubernamentales, para que, con la cooperación de todas las fuerzas vivas de nuestro país, trabajemos con ese mismo entusiasmo del cual hicimos alarde durante la Cumbre, en cumplir ese anhelo de igualdad, solucionando con políticas de Estado las carencias que tenemos en aspectos como educación, salud, seguridad ciudadana, transporte, energía, justicia, institucionalidad y otros que son ampliamente conocidos.

En las últimas semanas, dejamos asuntos que requieren ser retomados y resueltos de forma inmediata, como el rescate del programa Invalidez, Vejez y Muerte, con una estrategia integral, asegurando su correcto desempeño a largo plazo. Desperdiciemos la ventana de 10 años que tuvimos desde la última modificación a la Ley Orgánica para atender los asuntos relacionados a la seguridad social, por lo que no nos podemos permitir perder más tiempo.

Redoblemos el paso para la atención de este y otros temas que han sido pospuestos, algunos de los cuales son empujados por grupos radicales que por satisfacer intereses particulares, atentan contra el bien común.

Ing. Carlos G. Fernández