EDUCACIÓN ES UN ASUNTO IMPOSTERGABLE

Las carencias que tiene nuestro sistema educativo se ven reflejadas en deserción, pobres calificaciones, escasez de mano de obra calificada, desempleo, informalidad y otros indicadores que inciden en el desarrollo nacional. Insistimos en que lo que no se mide no se puede mejorar, por tanto, se deben retomar las evaluaciones de competitividad y calidad de educación, como el Informe del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (PISA), a la vez que se cumpla con la rendición de cuentas por escuela y educador que sustenten los rangos salariales que han afectado la educación privada.
La realidad es que el 60% de los puestos de trabajo que requerirá el país en los próximos 10 años son técnicos profesionales. Esa necesidad se espera sea resuelta articulando todos los esfuerzos en su formación. Por nuestra parte, en la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, estamos impulsando la educación dual como una iniciativa de pronta ejecución, en la que el sector privado tiene un rol predominante en la capacitación de nuestra juventud.
Estamos convencidos de que, con este modelo, se benefician todos los involucrados. El joven porque recibe formación pertinente y actualizada, además que le permite poner en práctica sus experiencias con mayores probabilidades de insertarse en el mercado laboral. El sector académico, porque puede hacer ajustes en la preparación basadas en las necesidades del sector productivo. Entretanto, el sector privado en su conjunto, al participar en este proceso asegura mayor talento acorde a las necesidades del mercado local e internacional, que cada día más competitivo.
Nuestra educación demanda y exige cambios trascendentales, en todos sus niveles. Quien presente y ejecute una estrategia nacional, realizable, medible, con metas a corto y largo plazo, que involucre a todos los sectores, será quien se merezca la simpatía de las mayorías y empuje el verdadero desarrollo de Panamá. Lo que no debemos permitir, es que mejorar el sistema educativo continúe siendo una decisión postergada, pues los más perjudicados, son nuestra niñez y juventud.

Inocencio Galindo De Obarrio
Presidente CCIAP