2019, un año decisivo para Panamá

Este nuevo año plantea a la empresa privada la oportunidad de ser una fuerza aún más dinámica que impulse el desarrollo del país, de manera sostenida.

Al tiempo que el Estado asegure políticas que contribuyan al mejoramiento creciente de las condiciones de vida de la población, el sector empresarial debe aportar iniciativas y esfuerzos que, al generar empleo, faciliten oportunidades de bienestar y de progreso a un número cada vez mayor de panameños.

La Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá reitera su llamado a no perder más tiempo en quejas y lamentaciones sobre lo que ha dejado de hacerse por el país y pasar a las acciones concretas que, de una vez por todas, traigan consigo los cambios que reclaman las necesidades y las realidades del entorno nacional. En lo inmediato, además, deben asegurarse las condiciones que permitan llevar el crecimiento de nuestra economía a más de un 5% durante el año que transcurre.

En cuanto a la iniciativa del Órgano Ejecutivo de introducir una quinta papeleta para instrumentar cambios a la Constitución Nacional, nuestro gremio insiste en su propuesta de hacer tales reformas a través de dos legislaturas continuas como una vía menos compleja para ello, siendo siempre prerrogativa del próximo Presidente de la República convocar a las consultas públicas que considere apropiadas en esta materia.

Además, incluir una quinta papeleta requiere de educación sobre lo que implica la misma y las posibles repercusiones que contemplaría. A escasos cuatro meses para las elecciones generales, creemos que no se cuenta con el tiempo necesario para esto. En estos momentos, el Tribunal Electoral debe concentrarse en la planificación, desarrollo y ejecución de unas elecciones en paz y transparentes.

En ese orden de ideas, los panameños debemos proponernos alcanzar los estándares de los países que concurren a las justas electorales para renovar periódicamente sus instituciones, sin incertidumbres que alteren o traumaticen el desempeño de sus economías o su estabilidad normal.

Esa tarea corresponde, en primer lugar, a las fuerzas políticas, convocadas a convertirse en entidades que privilegien el respeto por los ciudadanos y promuevan valores y principios que, a su vez, estén comprometidas con el bien común y los propósitos de la sociedad. De otra manera, continuarán siendo maquinarias clientelistas y ajenas por esencia a la naturaleza de una democracia verdadera.

Con cada nuevo torneo electoral, Panamá debe avanzar hacia la modernización estructural y orgánica que reclama la dimensión e importancia que actualmente escala en la escena internacional. Esto depende, como es obvio, de la visión de futuro de quienes aspiran a conducir los asuntos nacionales, y de su capacidad como estadistas para llevar, de las promesas a la práctica, sus ofertas electorales.

Los empresarios, junto con las fuerzas laborales que los acompañan en todo el país, al tiempo que monitorearán la transparencia y la rendición de cuentas que se observen del próximo gobierno, comprometen su empeño en trabajar con éste, codo a codo, por la grandeza constante de Panamá.

Gabriel Barletta
Presidente CCIAP