Una Asamblea Nacional al servicio del país y de la democracia

Dada la significativa renovación de los integrantes de la Asamblea Nacional, desde la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá estamos muy atentos a las grandes transformaciones que se pueden dar en este Órgano del Estado.

El Legislativo es considerado el más importante de los órganos del engranaje estatal. Sus integrantes, así como sucede con el presidente de la República, son elegidos mediante sufragio ciudadano. En conjunto, ostentan la representatividad de las diversas fuerzas políticas. Y, lo que es más importante, la Constitución Política les asigna la tarea de legislar para el bien común. Es decir, cada nuevo parlamento tiene la potestad de llevar al país hacia la modernidad actualizando las leyes y normas relacionadas con su desarrollo como sociedad.

Lamentablemente, tal función no es lo que ha sucedido en los últimos años. En ese tiempo, el Órgano Legislativo ha extraviado su rumbo como intérprete eficaz de las aspiraciones democráticas de los panameños, siendo también afectado por el deterioro institucional sufrido a nivel general.

Pero eso puede cambiar para bien, si quienes ahora van a conformarlo alinean la Asamblea Nacional con el propósito de los panameños de recuperar la institucionalidad perdida.

Los signos son propicios para ello. Los diputados electos en los comicios del 5 de mayo pasado, recibieron de sus votantes el encargo claro de abandonar las prácticas que nos abochornan a todos y convertir al Órgano Legislativo en un motivo de orgullo legítimo. Es justamente lo que se proponen hacer los que llegan a su seno en representación de las corrientes independientes. Se trata de jóvenes que lejos de sucumbir en el desencanto de la política, la asumen en sus valores fundamentales para trabajar por Panamá. Arriban a esta tarea conscientes de la misión histórica que han emprendido, al igual que de los muchos obstáculos que seguramente afrontarán.

En todo caso, no hay duda que tales jóvenes constituirán un valiente frente decidido a emprender los cambios que se comprometieron a llevar a cabo. Es de esperar que este saludable espíritu de transformación encuentre eco y vías de acción en las demás bancadas de diputados, las cuales fueron renovadas en más del 75%.

El desempeño esperado de la nueva Asamblea Nacional se reviste de un carácter de trascendencia histórica por su impacto directo en nuestra gobernabilidad, la cual es definida por la separación de los poderes públicos; su independencia plena; y su capacidad para dotar al país de las leyes que demandan sus objetivos de realización nacional.

Jorge Juan de la Guardia
Presidente CCIAP