Economía con sentido de la realidad

Si bien nuestra economía registrará este año uno de los crecimientos estimados más importantes de la región (aproximadamente 5.2%) el mismo comprende sectores vinculados al comercio internacional –Canal de Panamá, puertos marítimos, aeropuertos – mientras los domésticos como el comercio en general, industria y agropecuario se hallan deprimidos.

En dicho contexto y en la coyuntura que marcará un año nuevo, es necesario con carácter de prioridad evaluar el más reciente Índice de Competitividad Global del Foro Económico Global. Esta medición internacional indica claramente la ruta a seguir.  En primer lugar, hay que fortalecer la institucionalidad, para lo cual deben darse  reformas que aseguren la solidez y la independencia de la justicia, a la vez que afirmen la lucha frontal contra la corrupción y la impunidad.  En este sentido, es necesario garantizar el nombramiento de nuevos magistrados de reconocida trayectoria, experiencia y solvencia moral.

De igual modo, se requiere la remoción de los escollos burocráticos  que ahora mismo desaniman  las inversiones capaces de potenciar todas nuestras ventajas competitivas, y que el gobierno central, al concluir el año, honre  sus compromisos económicos locales como una manera de sanear las finanzas del Estado y cumplir con sus proveedores.

El país se apresta también a la adopción de un nuevo salario mínimo que deberá considerar, junto con una visión equitativa de nuestra actual realidad  económica, políticas que lejos de escalonar una inflación desestabilizadora contribuyan a generar cada vez más trabajo permanente y riqueza creciente, por ejemplo, mediante el establecimiento de industrias de valor agregado.

En ese sentido deben imperar criterios que privilegien el interés general y la salud sostenida de nuestra economía y rehuir soluciones complacientes de efectos perjudiciales en muy corto tiempo. Es por ello que en este campo la administración debe tener presente  que sus medidas trascenderán más allá del término de su gestión, en apenas unos largos meses más.

El país, además de promover e impulsar la investigación científica,  necesita mejorar la educación integral de nuestra fuerza labor, principalmente en los niveles técnicos, así como revisar regulaciones anacrónicas para alinearlas con políticas que incentiven entre los panameños estudios aprovechables en nuestra plataforma de servicios internacionales.

Inocencio Galindo De Obarrio

Presidente CCIAP