No dilatemos el diálogo de la Caja de Seguro Social

Por más de dos quinquenios la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP) ha planteado deficiencias del sistema de salud y pensiones de la Caja de Seguro Social (CSS). Nuestro sistema de seguridad social necesita de una restructuración urgente, certera y real.  

Durante la campaña electoral, el Presidente de la República se comprometió a atender este tema de manera apremiante, pero hoy observamos con preocupación, como se aborda la situación con poca convicción y premura.

Este gremio ha hecho el llamado a las tres últimas administraciones gubernamentales de realizar reformas urgentes a la estructura y gobernanza de dicha institución.  El régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) requiere una revisión diligente basada en las finanzas reales y proyecciones actuariales que amparen las reformas profundas que se necesitan implementar con urgencia, para darle la estabilidad financiera que garantice las pensiones de los actuales y futuros beneficiarios. Basta de entrometer la politiquería; así como, los discursos demagogos y populistas de quienes habiendo tenido la oportunidad no hicieron nada.    

La salud financiera de la CSS debe descansar en una gobernanza y administración transparente y eficiente y sustentarse en realidades técnicas y matemáticas.  En la década de 1940, cuando se estableció el Sistema de Beneficio Definido, la expectativa de vida de las personas luego de la edad de jubilación era de 10 años.   Actualmente, dicha expectativa ha aumentado a 25 años.  Aquí reside el principal problema; los aportes para pensiones y sus rendimientos no alcanzan, ya que los pensionados retiran el doble o más de lo que aportan, creando un gran déficit, que se ha consumido las reservas del sistema.

Tal y como advertimos, se debe realizar una discusión basada en la opinión objetiva de los expertos de la Junta Técnica Actuarial, un organismo independiente de la estructura de la CSS y con los estados financieros que revelan la profundidad del problema al cierre del año 2020.

El panorama es crítico y entendemos que se requiera de la participación de todas las partes impactadas; no obstante, observamos con suma preocupación lo lento que avanza el proceso. A un mes y medio de haberse instalado la mesa, aún se encuentra sumida en minucias de metodología.

Frente a la pretensión de encontrar soluciones sin cambios paramétricos o peor aún que el diálogo transite sin resultados, se hace necesaria la participación del Ministerio de Economía y Finanzas advirtiendo el impacto y consecuencias en las finanzas públicas a corto y mediano plazo de no resolver la situación crítica de la CSS.  Observar esto desde las graderías no es una opción; la actual administración gubernamental debe participar al más alto nivel, a fin de proponer y visibilidad de donde saldrá el dinero para cubrir el hueco abismal que existe.

Sentarse a dialogar en base a propuestas cortoplacistas y que obvien la realidad demográfica y económica del país creando falsas expectativas es perder el tiempo y este ya no sobra.   Las proyecciones actuariales indican que las reservas cubrirán las pensiones actuales hasta el año 2023.    La Caja del Seguro Social no resiste un parche más; necesita de sacrificios reales por parte de todos, y alejados de intereses. El momento de discutir las propuestas responsablemente y por el bien común es aquí y ahora.

Jean-Pierre Leignadier
Presidente CCIAP