Para Panamá, el Mundial de Fútbol no comienza el 17 de junio con el pitazo inicial del primer partido de la Selección. Ya comenzó. Se juega desde hace semanas en comercios, restaurantes, hoteles, imprentas, agencias de publicidad, empresas de transporte y emprendimientos que se prepararon para responder a una emoción capaz de movilizar a todo un país.
Las vitrinas ya hablan de fútbol. Hay camisetas, banderas, artículos promocionales, menús especiales, paquetes para disfrutar los partidos y promociones de todo tipo. El sector privado se anticipó, invirtió y salió a competir.
Y eso es noticia: la Marea Roja también mueve la economía.
Algunos panameños viajarán para apoyar a la Selección desde las gradas. La gran mayoría vivirá el Mundial desde suelo patrio: en casas, oficinas, restaurantes, hoteles, centros comerciales y plazas donde el país se reunirá alrededor de una misma bandera.
Panamá apenas disputará su segundo Mundial, pero siempre ha sido un país que vive y consume este torneo con intensidad. Esta vez existe un elemento que multiplica el entusiasmo, la demanda y las oportunidades: nuestra “Sele” estará en la cancha.
Detrás de cada bandera vendida hay producción, distribución y comercio. Detrás de cada promoción hay diseñadores, comunicadores, vendedores y proveedores. Detrás de cada restaurante lleno hay cocineros, meseros, transportistas, productores y personal de seguridad.
El Mundial genera consumo, pero también genera oportunidades y sostiene empleos.
Los datos de Catar 2022 permiten dimensionar ese movimiento. Durante noviembre y diciembre de ese año, el comercio al por menor en Panamá registró ventas por B/.3,567 millones, un aumento de 4.89% frente al mismo período de 2021. En esos dos meses, los ingresos de hoteles y restaurantes alcanzaron B/.368 millones, con un crecimiento de 35.07%.
No todo ese desempeño puede atribuirse al fútbol. Pero sería un error ignorar la capacidad de un evento de alcance mundial para reunir consumidores, elevar la demanda y activar cadenas completas de valor.
Desde la Cámara reconocemos a las empresas que se han preparado, invertido e innovado. Esa capacidad de anticipación es la que convierte los grandes acontecimientos en oportunidades reales y demuestra, una vez más, que el sector privado es protagonista de la generación de actividad económica y empleo.
A las autoridades les corresponde garantizar seguridad, movilidad y orden. Al sector privado, continuar ofreciendo productos, servicios y experiencias responsables. Y a los consumidores, apoyar lo nuestro.
El 17 de junio jugarán once panameños en la cancha. Pero, desde ya, miles de empresas, trabajadores y emprendedores están jugando su propio partido.
Panamá está en el Mundial. El orgullo ya se siente, los negocios ya se mueven y la economía ya lo está viviendo.
Aurelio Barría Pino
Presidente








