Oportunidad histórica para el rescate de la justicia

La renuncia de la Procuradora General de la Nación, y la designación esperada de nuevos magistrados de la Corte Suprema de Justicia, ofrecen al Jefe de Estado la oportunidad de promover la llegada a dichos cargos de personas que, en lo fundamental, contribuyan a la transformación radical que reclama la administración de justicia en el país.

Nuestro gremio sostiene que, sin la transformación mencionada, todos los demás cambios que puedan darse para recuperar la institucionalidad perdida serán simples paliativos sin asidero permanente y mucho menos sostenible, dado que en la justicia descansan, y tienen razón de ser, todos los demás valores de la vida en una democracia verdadera.

La crisis que el país arrastra desde hace tiempo confirma que cuando unos poderes del Estado se pliegan a otros de manera sumisa, desbordando, así como burlando, la  colaboración armónica que están llamados a mantener entre sí por la Constitución de la República, todas las fuerzas trabajan y conspiran para impedir que la justicia ponga freno a la corrupción y la impunidad que, al margen de toda duda, son los principales enemigos de nuestros desarrollo; y de la realización de las posibilidades de la sociedad panameña.

Este convencimiento mantiene firme a la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá en la exigencia compartida por los actores de la vida nacional de poner la administración de la justicia en manos de los ciudadanos más capaces, probos e incorruptibles, para que vuelvan a darle lustre de prestigio y respeto a las diversas instancias judiciales, comenzando por los cargos mencionados.

Esta aspiración fue expresada en su momento a través de las reformas que propusiéramos de manera específica en cuanto a la a gestión de la justicia en Panamá, y la misma forma parte de nuestra Agenda País 2019-2024, que fuera acogida por los entonces aspirantes a la presidencia de Panamá.

Se trata de un punto de inflexión en la vida de la nación, que corresponde a los que pueden marcar su futuro de manera irreversible. No hay espacio para los errores del pasado. Debemos acertar con estos nombramientos y recuperar la credibilidad perdida en nuestras instancias de justicia.

Por todo esto, confiamos en que el presidente de la República, consciente de la alta responsabilidad que significan las designaciones aludidas, la asumirá con la visión de estadista y el sentido de Nación que Panamá espera, en momento tan histórico, de su primer mandatario.

Jorge Juan de la Guardia

Presidente CCIAP