Paz social y productividad económica

Hasta los comicios de 2014 la organización de las elecciones para renovar las instituciones del país halló confianza entre los ciudadanos en virtud de la manera planificada y finalmente exitosa en la cual se desarrollaron dichas consultas.

No es lo que sucede en la actualidad cuando, a meses contados de la cita en las urnas en 2019, se percibe desconcierto en el entorno con demandas de inconstitucionalidad ante la Corte Suprema contra contenidos del Código Electoral y gran número de denuncias por violaciones supuestas a la vigente veda electoral, en aspectos relativos a las campañas publicitarias proselitistas. Si esto último es resultado del desconocimiento de las nuevas normas introducidas, corresponde al Tribunal Electoral ampliar y profundizar una divulgación pública adecuada para no facilitar excusas que permitan a algunos alegar ignorancia en dicha materia.

Por otra parte, un pobre servicio le presta a la democracia quienes diciendo defenderla recurren a la denuncia irresponsable de situaciones o conductas que no constituyen ni siquiera faltas lamentables, lo que además de confundir a los ciudadanos, distrae tiempo valioso de las entidades encargadas de atenderlas.

A su vez, las organizaciones políticas que aspiran a participar en las próximas elecciones, y los candidatos independientes, deben observar los dictámenes y alcances del Código y la Ley Electoral, puesto que están llamados a cumplir las reglas de juego establecidas para garantizar un torneo participativo y respetuoso.

Además, tales fuerzas políticas deben asegurar que la competencia por la conducción del país se aparte de la confrontación, la diatriba, el insulto y la descalificación y se distinga, en cambio, por la riqueza de sus respectivas propuestas en beneficio de los intereses de la sociedad.

La tónica vista durante este período previo marcará el grado de normalidad que los panameños viviremos durante el ahora muy breve tiempo de la campaña electoral en sí misma. La estabilidad social es factor indispensable en los diversos órdenes del quehacer nacional y en especial para el desempeño exitoso de los sectores que impulsan el desarrollo económico del país.

Inocencio Galindo de Obarrio
Presidente CCIAP