SALARIO MÍNIMO VS EDUCACIÓN

Desde el año 2000 a la fecha, el salario mínimo ha incrementado en un 109%, ubicándonos en la actualidad como el más alto de América Latina. Esto contrasta con las lamentables posiciones en las que se ubica al país en las mediciones en materia educativa, puesto que, en el mismo periodo, las acciones ejecutadas para mejorar la calidad de la educación no avanzan al mismo ritmo.

La revisión periódica del salario mínimo se ha convertido en un pulseo, en el cual los trabajadores presentan propuestas desproporcionadas y alejadas de puntos de consenso. Insistimos en que, siendo ésta la última revisión del actual gobierno, las autoridades deben asumir su rol de mediador responsable en la Comisión, para evitar que sea utilizada una vez más como herramienta política como ha sucedido en otras ocasiones.

Para que la revisión no provoque nuevos efectos inflacionarios en los costos de bienes y servicios que consumimos todos, cualquier ajuste debe fundamentarse en variable técnicas, incorporando la fórmula de la Organización Internacional de Trabajo, tal como fue acordado en la pasada revisión, siguiendo la experiencia exitosa de otros países. Es importante citar prontamente a los involucrados para lograr un consenso en cuanto a esta fórmula.

Apelamos a que nuestras autoridades se enfoquen en los asuntos de prioridad como la educación, pues como lo hemos advertido en reiteradas ocasiones, corremos el riesgo de que, aproximándose el periodo electoral, se pongan en pausa las iniciativas que tanto necesitan nuestra niñez y juventud para aspirar a plazas de trabajo bien remuneradas por sus propios méritos.

Inocencio Galindo De Obarrio
Presidente CCIAP